Aprenderé a decir, haciendo.


¿Quién eres, niña?

Te pregunté con cara mustia y el ceño fruncido.

Princesa dolida.

Te miro y me hago inmenso, tu tacto es denso, tu reír intenso.

Cuando me hablas, se te rompe la voz recordando.

Si tu te rompes, yo me quiebro.

He pisado el suelo tantas veces, que camino y no avanzo.

He mirado el cielo tantas veces, que me quedé medio ciego

He tocado a tantas, que ni toco, ni entrego.

Pero contigo…

No quiero enaltecerte, no quiero dibujarte como una diosa, pero hermosa, no sé si con

esos ojos eres tu la que me mata, o soy yo el que me muero.

Quisiera amontonarme en tus besos, para callarme un poco.

Hablo tanto que me tiras al loco.

El nuevo piropo desgarra al previo. Eres culpable de ese vicio que tengo.

No me callo cuando siento.

¡Y siento tanto!.. tanto es lo que siento que aprenderé a gritar callando.

Aprenderé a decir, haciendo.

 


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